ENCUENTS
Revista de Ciencias Humanas,
Teoría Social y Pensamiento Crítico

Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt
Maracaibo, Venezuela
Enero - Abril

RESUMEN
Este artículo explora la relación entre alimentación, placer y mora-
lidad desde una perspectiva filosófica, partiendo de la hipótesis de
que el acto de alimentarse constituye un espacio ético y sensorial
esencial para el bienestar humano. El objetivo es analizar cómo “Fi-
siología del gusto” de Brillat-Savarin, el hedonismo de Epicuro y el
utilitarismo de John Stuart Mill ofrecen marcos conceptuales com-
plementarios para comprender la dimensión ética del placer gastro-
nómico. Mediante una metodología cualitativa basada en revisión
crítica y análisis comparativo de fuentes clásicas, se examina el
papel de la moderación, la responsabilidad moral y el disfrute es-
tético en la alimentación. Los resultados muestran que Brillat-Sava-
rin concibe la gastronomía como arte y deber moral, Epicuro re-
salta el placer estable y moderado como vía hacia la felicidad, y
Mill distingue placeres superiores e inferiores, vinculando la ética a
las consecuencias colectivas. Estas perspectivas convergen en la
necesidad de integrar placer, responsabilidad social y moderación
para fomentar una relación equilibrada con la comida que maximice
el bienestar y minimice el sufrimiento a nivel individual y colecti-
vo. El análisis ofrece un marco interpretativo para reflexionar sobre
la alimentación como práctica cultural y moralmente significativa.
Palabras claves: Alimentación, hedonismo, utilitarismo, moralidad
PLACER Y MORALiDAD: UN DiÁLOGO CON
BRiLLAT-SAVARiN, EPiCURO Y MiLL SOBRE LA
ALiMENTACiÓN EN LA ViDA HUMANA
Pleasure and Morality: A Dialogue with Brillat-Savarin,
Epicurus, and Mill on Eating in Human Life

Gemma Cithlalli López López
Universidad Panamericana. Campus
Guadalajara, México.
glopezl@up.edu.mx


Este trabajo está depositado en Zenodo:
 https://doi.org/10.5281/zenodo.18839040
Pablo Ignacio Sahagun Kunhardt
Universidad Panamericana. Cam-
pus Guadalajara, México.
psahagun@up.edu.mx


 12/09/2025

Abstract
This article examines the relationship between food, pleasure, and
morality from a philosophical perspective, advancing the hypothesis
that eating constitutes an ethical and sensory domain essential to
human well-being. The aim is to analyze how Brillat-Savarin’s “The
Physiology of Taste”, Epicurean hedonism, and John Stuart Mill’s uti-
litarianism provide complementary theoretical frameworks for un-
derstanding the ethical dimension of gastronomic pleasure. Drawing
on a qualitative methodology grounded in critical review and com-
parative analysis of classical sources, the study explores the role
of moderation, moral responsibility, and aesthetic appreciation in
dietary practices. The findings indicate that Brillat-Savarin frames
gastronomy as both an art and a moral duty, Epicurus emphasizes
stable and moderate pleasure as the path to happiness, and Mill
differentiates between higher and lower pleasures, linking ethics
to collective consequences. Together, these perspectives under-
score the importance of integrating pleasure, social responsibility,
and moderation to promote a balanced relationship with food that
maximizes well-being and minimizes suffering at both individual and
collective well-being. This analysis offers a comprehensive inter-
pretative framework for considering food as a culturally and morally
significant practice.
Keywords: Food, hedonism, utilitarianism, morality
Gemma Cithlalli López López y Pablo Ignacio Sahagun Kunhardt
Placer y moralidad: Un diálogo con Brillat-Savarin, Epicuro...
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ARTICULO
INTRODUCCIÓN
El acto de alimentarse no se li-
mita únicamente a cubrir una nece-
sidad biológica, sino que involucra
dimensiones éticas, culturales y sen-
soriales que enriquecen la experien-
cia humana. Este artículo académico
tiene como objetivo reflexionar sobre
las intersecciones entre el placer y la
moralidad en el contexto de la alimen-
tación, a partir de un análisis com-
parativo de las perspectivas de tres
pensadores clave: Jean Anthelme Bri-
llat-Savarin, Epicuro de Samos y John
Stuart Mill.
El estudio se desarrolla con un
enfoque cualitativo y hermenéutico,
mediante revisión crítica de fuentes
primarias y secundarias y análisis
comparativo de conceptos filosófi-
cos. Se examina “Fisiología del gus-
to” de Brillat-Savarin como punto de
partida para un diálogo entre el he-
donismo epicúreo y el utilitarismo de
Mill, integrando categorías éticas y
estéticas que permiten comprender el
papel del placer en las elecciones ali-
mentarias. Esta estrategia metodoló-
gica no busca cuantificar fenómenos,
sino generar un marco teórico que fa-
vorezca una reflexión ética y cultural
sobre la alimentación.
La elección de estos autores se
fundamenta en sus contribuciones
esenciales a la relación entre ali-
mentación, placer y moralidad. Bri-
llat-Savarin ofrece una visión pro-
funda de la gastronomía, exaltando
el placer sensorial en la alimentación
como una fuente de felicidad y ética
personal, lo que ofrece una base para
comparar y contrastar con las tesis
de Epicuro y de Mill. Epicuro, uno de
los principales filósofos hedonistas,
postula que el placer es el principio
rector de la vida humana y aboga por
un enfoque moderado que promueva
un equilibrio como camino hacia la
felicidad. Mill, desde su perspectiva
utilitarista, reconoce la importancia
del placer en la determinación de la
moralidad y el bienestar individual y
social. La integración de estas pers-
pectivas permite explorar las comple-
jidades éticas y hedonísticas en la ali-
mentación y ofrecer una visión valiosa
para una alimentación que maximiza
el placer y minimiza el daño, y que
promueva tanto el bienestar individual
como el colectivo.
En este artículo se habla de la
vida y la serenidad en sentido mate-
rial y orgánico, porque la vida en su
dimensión más humana no es solo
orgánica y no busca principalmente
la serenidad, sino la aceptación. Esto
puede ser entendido a través de ata-
raxia y makarios zen, que amplían la
comprensión de la vida y la serenidad
más allá de su aspecto puramente fí-
sico u orgánico. Estas nociones enri-
quecen la discusión sobre cómo una
alimentación ética y sensitiva puede
contribuir al bienestar integral del ser
humano.


Brillat-Savarin, jurista francés del
siglo XVIII, se distingue como uno de
los primeros escritores gastronómicos
y emerge como una figura pionera en
la intersección entre la gastronomía
y la filosofía. Su obra, “Fisiología del
gusto” (o “Physiologie du Goût” en
     
marca un hito en la historia de la ali-
mentación humana, al ser considera-
da uno de los primeros tratados sobre
gastronomía en la literatura occiden-
tal, sino que también inaugura una
nueva era en la reflexión sobre la co-
mida. En ella, Brillat-Savarin se reve-
la como un filósofo de la mesa, y en
cuyas reflexiones profundas teoriza
sobre los valores inherentes a los ali-
mentos que revelan una comprensión
única de la interacción entre el placer
sensorial y la ética personal en torno
al acto del “bien comer”.
Su visión sobre la alimentación
como un acto de cumplimiento del
deber implica una resignación implí-
cita a las disposiciones divinas, don-
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ARTICULO
de el apetito, como instinto natural,
impulsa a satisfacer la necesidad de
alimentarnos, y el placer derivado de
los sabores agradables se presen-
ta como una recompensa por seguir
este mandato. Esta perspectiva esta-
blece una conexión entre el acto de
comer y la moralidad, sugiriendo una
armonía inherente entre los impulsos
biológicos y las normas éticas que
guían la conducta humana.
La
definición de Brillat-Savarin so-
bre la gastronomía como una “prefe-
rencia apasionada, racional y habitual
de cuantos objetos lisonjean el gusto”
-
la múltiples capas de significado. En
primer lugar, al llamarla “preferencia
apasionada”, reconoce la intensidad
emocional que rodea la relación con
la comida. La gastronomía no es sim-
plemente una cuestión de sustento
físico, sino que despierta emociones
profundas y placeres sensoriales que
llevan a buscar constantemente ex-
periencias culinarias gratificantes.
En el término “racional” resalta la
importancia de la reflexión y la delibe-
ración en las elecciones alimentarias.
Aunque la comida puede ser un placer
emocional, también está influenciada
por la razón y el discernimiento. La
gastronomía implica no solo la satis-
facción de los sentidos, sino también
la apreciación de la calidad, la pro-
cedencia y la preparación de los ali-
mentos. Esta dimensión racional lleva
a explorar nuevas combinaciones de
sabores, técnicas culinarias y culturas
gastronómicas.
Por último, con el adjetivo “habi-
tual” enfatiza la naturaleza arraigada
de la relación que se establece con la
comida. La gastronomía no es simple-
mente un evento ocasional, sino una
parte integral de la vida diaria. Des-
de las rutinas alimentarias cotidianas
hasta las celebraciones especiales, la
comida forma parte de la identidad,
cultura y tradiciones. Esta habituali-
dad refleja la constante búsqueda de
placer y satisfacción a través de la
comida, incluso en medio de las de-
mandas y ritmos de la vida moderna.
La gastronomía, de acuerdo con
Brillat-Savarin, es esencial para la
conservación del ser humano me-
diante la mejor selección de ali-
mentos disponibles (Brillat-Savarin,
-
ca todas las clases sociales, sino que
también influye en todos los aspectos
de la vida humana, desde el nacimien-
to hasta la muerte, incluso afectando
las sensaciones de placer de un mo-
ribundo. Brillat-Savarin reconoce la
dualidad del gusto, tanto en el placer
como en el dolor, y argumenta que re-
gular estas sensaciones alimenticias
es crucial para el bienestar físico y
emocional del individuo (Brillat-Sava-

contra los excesos (Brillat-Savarin,
    -
tancia del conocimiento gastronó-
mico para enriquecer la experiencia
humana con mayores placeres (Bri-

Para este filósofo de la mesa, el
placer es el objetivo supremo de la
gastronomía, y considera que la co-
mida bien preparada y presentada
puede proporcionar una felicidad
profunda y duradera. Uno de sus fa-
mosos aforismos, “Más contribuye
a la felicidad del género humano la
invención de una vianda nueva, que
     -
  
la idea de que la gastronomía no trata
solo de alimentarse, sino que subraya
la intensidad del placer derivado de
la ella, y sugiere que el acto de des-
cubrir y disfrutar de la comida puede
ser equiparable, e incluso superior,
en términos de felicidad a la contem-
plación de los fenómenos celestiales.
Con ello, Brillat-Savarin enfatiza que
la búsqueda de este placer es valioso
y significativo en sí mismo.
El gusto, según la visión de Bri-
llat-Savarin, es más que la percep-
ción de sabores; es un sentido que
abarca aspectos físicos, morales y
Gemma Cithlalli López López y Pablo Ignacio Sahagun Kunhardt
Placer y moralidad: Un diálogo con Brillat-Savarin, Epicuro...
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ARTICULO
materiales. El gusto es la sensación
que estimula a elegir alimentos ade-
cuados no solo para la alimentación,
sino también para experimentar pla-
  

la estrecha relación entre el gusto y
el olfato, considerándolos un solo
sentido, cuyo laboratorio es la boca
con su “chimenea formada en la na-
  
Además, identifica tres órdenes de
sensaciones gustativas: directa, com-
pleta y reflejada, esta última relacio-
nada con el juicio del alma sobre las
impresiones sensoriales del alimento

Brillat-Savarin observa cómo la
necesidad instintiva de comer evo-
luciona hacia una poderosa pasión
que ejerce una influencia notable en
la sociedad. Esta transformación, se-
ñala, evidencia la importancia que la
alimentación adquiere en la vida hu-
mana, pasando de ser un mero acto
cotidiano de supervivencia a una acti-
vidad cargada de significado y placer

Este cambio de perspectiva re-
vela una comprensión profunda de la
relación entre el ser humano con la
alimentación. La alimentación deja de
ser vista únicamente como una tarea
mecánica de abastecimiento de ener-
gía para convertirse en un fenómeno
culturalmente significativo que resalta
el papel esencial del gusto en la vida,
y se reconoce no solo como una fun-
ción biológica necesaria, sino como
una fuente de placer y consuelo que
enriquece la existencia en todos los
niveles. Esta evolución en la percep-
ción de la alimentación y el gusto pue-
de interpretarse como una respuesta
a la complejidad de la experiencia hu-
mana, donde aspectos como el placer
estético, la sociabilidad y la explora-
ción sensorial adquieren importancia
junto con la mera ingesta de alimen-
tos para mantener la vida. Esta com-
prensión de la relación entre el ser
humano y el placer sirve como punto
de partida para examinarla a través
de Epicuro en el siguiente apartado.


El hedonismo, una corriente filo-
sófica arraigada en la búsqueda del
placer (ἠδονή) como principio funda-
mental de la existencia humana, se
ha abordado de manera diversa a lo
largo de la historia del pensamiento
occidental. La postura del hedonismo
epicúreo, en concreto, se distingue
por su enfoque moderado y razonado
hacia el placer. Se busca un tipo de
placer que surge no del mero disfru-
te sensorial, sino de la eliminación del
dolor y la consecución de la sereni-
dad mental. Esta visión busca la eu-
daimonía, o felicidad, a través de una
vida caracterizada por la prudencia
-
 
más superficial y sensualista promo-
vida por otras corrientes hedonistas.
Un ejemplo de estas corrientes es el
hedonismo de Aristipo que solo re-
conoce los placeres en movimiento
o físicos, distinción destacada por
Diógenes de Laercio con respecto
al epicureísmo, citado por Valencia

La amalgama de influencias filo-
sóficas en el epicureísmo delineó un
sistema de pensamiento singular, que
combinaba elementos del atomismo,
el socratismo y el hedonismo –parti-
cularmente de Aníceris–, que se enfo-
ca en problemas vitales y reflexiones
éticas, se aleja de la teoría abstracta
y se centra en el cuerpo y la exis-
tencia para ofrecer una guía práctica
para una vida feliz y tranquila (García,

el epicureísmo postula que “el placer
es principio y fin del vivir venturoso”
     
también enfatiza la necesidad de una
sabiduría práctica y una vida modera-
da para alcanzar una verdadera tran-
quilidad del alma.
La doctrina epicúrea sostiene “que
el placer (hedoné) es el comienzo y
fundamento (arché) como la culmi-
nación y término (telos) del vivir feliz
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ARTICULO
(makarios zen  
Así el principio del placer, la hedo-
, constituye la meta del actuar, o el
blanco de las acciones; lo anterior, en
alusión a la metáfora aristotélica del
arquero. En otras palabras, la hedoné,
según Epicuro, es el telos de la vida y
es equivalente a vivir felizmente.
En la filosofía epicúrea existe un
placer “estable” o “constitutivo” (he-
doné katastematiké), que es un es-
tado físico y psíquico de ausencia de
dolor. También reconoce los placeres
cinéticos, que son movimientos sen-
soriales placenteros. Sin embargo,
estos placeres cinéticos son secun-
darios, ya que no aumentan el placer
estable, sino que solo lo diversifican.
Epicuro rechaza la idea de placeres
mixtos (mezcla de placer y dolor) que
mencionaba Platón en su obra Filebo.
Cuando se elimina el dolor, se alcanza
el placer estable, y los placeres ciné-
ticos simplemente añaden diversidad

Para Epicuro, el placer es connatu-
ral a todos los seres animados y cons-
tituye el objetivo último de la existen-

este sentido, el placer es considerado
como algo benévolo, ya que surge na-
turalmente y es una característica in-
trínseca del cuerpo vivo (oikeion); por
el contrario, el dolor es considerado
como algo externo y ajeno (allótrion).
El dolor, tanto físico (ponos) como es-
piritual (lype), perturba esta armonía
placentera e impide que el organismo
realice su actividad natural. Al eliminar
el dolor, se produce placer y felicidad

Epicuro argumenta que la natura-
leza nos ha designado para experi-
mentar el placer, que en su esencia se
define como la carencia de dolor. Esta
naturaleza misma establece los lími-
tes naturales del placer, lo que sugiere
que, para Epicuro, el placer debe ser
buscado dentro de ciertos límites ra-
zonables. Este entendimiento del pla-
cer difiere de la percepción hedonista
superficial, ya que Epicuro enfatiza la
búsqueda de placeres duraderos y la
evitación del dolor como medio para
alcanzar la tranquilidad del alma y la
felicidad final. Por lo que, el placer es
concebido como algo más que una
simple gratificación sensorial pasaje-
ra; para Epicuro, es el bien supremo
que guía las decisiones y rechazos

En esencia, la búsqueda del placer
y la evasión de su opuesto, el dolor,
dirigen de modo natural las acciones.
En este sentido, la ética epicúrea bus-
ca orientar las elecciones y acciones
hacia la consecución del placer y la
evitación del dolor como medio para
alcanzar un estado de ataraxia o tran-
quilidad del alma. Siendo que “el prin-
cipio de todo esto y el mayor bien es
la prudencia… de la cual nacen todas

   
que la vida placentera y virtuosa es-
tán intrínsecamente ligadas, ya que
no es posible vivir de manera placen-
tera sin ser juicioso, honesto y justo,
ni viceversa.
Así, Epicuro redefine la ética con-
vencional al considerar la virtud como
un medio para alcanzar el bienes-
tar deseado, mientras que el placer
engloba tanto aspectos físicos como
psíquicos, conduciendo hacia esta-
dos de serenidad y bienestar. Según
su perspectiva, la auténtica felicidad
se alcanza cuando el placer y la vir-
tud se complementan, liberando de
desenfreno y miedo mediante una
inspección razonable de la realidad.
Esta reinterpretación del placer, res-
paldada por el filólogo alemán Otto,
brinda una nueva perspectiva a pesar
de la incertidumbre histórica que ha
rodeado al concepto.
Epicuro considera la felicidad
como un estado que se alcanza a tra-
vés de un equilibrio mental y emocio-
nal, logrado mediante juicios y accio-
nes que promueven la salud del alma.
Aunque el alma es la causa de la sen-
sación y está unida al cuerpo, cede
su facultad al cuerpo, que alberga y
Gemma Cithlalli López López y Pablo Ignacio Sahagun Kunhardt
Placer y moralidad: Un diálogo con Brillat-Savarin, Epicuro...
ENCUENTS
33
ARTICULO
ordena los estímulos sensoriales. Es-
tos estímulos provienen del contacto
de los órganos sensoriales con obje-
tos externos, cuyos efluvios (emana-
ciones atómicas) crean imágenes que
son iguales a los objetos de origen,
permitiendo su conocimiento, según
la exposición de Usener, citado por
    
verdadera felicidad para Epicuro in-
cluye tanto la salud del alma como
una percepción precisa del mundo,
donde el alma y el cuerpo colaboran
para interpretar y comprender la reali-
dad que nos rodea.
La ausencia de placer genera un
deseo natural de ser colmado, pero
no todos los deseos tienen la misma
urgencia o naturalidad. Epicuro (s. IV
    -
seos en naturales y no naturales, y
los naturales en necesarios y no ne-
cesarios. Solo los naturales y necesa-
rios requieren satisfacción inmediata
para evitar el dolor, y su satisfacción
es generalmente accesible. La ver-
dadera felicidad se encuentra en sa-
tisfacer estos deseos básicos, como
no tener hambre, sed o frío; mientras
que, la infelicidad proviene del miedo
y los deseos ilimitados. Una correcta
comprensión de estos deseos permi-
te orientar las elecciones y rechazos
hacia la salud del cuerpo y la tranqui-
lidad del alma. Esta diferenciación de
deseos también influye en cómo se
entiende la moralidad del placer des-
de una perspectiva utilitarista, misma
que se aborda a continuación.



John Stuart Mill, filósofo y econo-
mista del siglo XIX, amplió la teoría de
Jeremy Bentham sobre el utilitarismo
al introducir la distinción entre place-
res de mayor y menor calidad, argu-
mentando que no todos los placeres
tienen la misma importancia moral.
Mill desarrolló una teoría ética que se
centra en la maximización del placer
y la minimización del dolor, en la que
el concepto ético del utilitarismo pos-
tula que la moralidad de una acción
se evalúa en función de su capacidad
para aumentar la felicidad y reducir el
sufrimiento. Según este principio, una
acción es considerada justa si contri-
buye a la felicidad y es injusta si pro-
voca infelicidad. La felicidad se defi-
ne como “el placer y la ausencia de

infelicidad se define como “el dolor y

Este principio de utilidad o de ma-
yor felicidad se basa en maximizar el
placer y minimizar el dolor, no solo
para el individuo, sino para todos los
afectados por la acción. Todo aquello
que promueva el placer o prevenga el
dolor es considerado moralmente de-
seable. Una acción que maximiza el
placer incluye no solo la satisfacción
inmediata, sino también el bienestar
a largo plazo que proviene de elec-
ciones responsables y consideradas.
Mill señala que es incompatible con
el principio de la utilidad que un indi-
viduo debiera, por cualquier motivo,
consentir en ser un instrumento del
mal para otro, porque esto significa
violar el derecho a la mayor felicidad.
Desde esta perspectiva utilitarista, las
acciones se convierten en una cues-
tión moral. Las elecciones que pro-
mueven el bienestar general pueden
incluir decisiones que benefician no
solo a uno mismo, sino también a la
comunidad y al entorno.
Mill argumenta que no todos los
placeres tienen el mismo valor y dis-
tingue entre placeres superiores e in-
feriores. Los placeres superiores son
aquellos que involucran las facultades
intelectuales y emocionales más ele-
vadas, como la apreciación del arte,
la literatura y la filosofía, mientras
que los placeres inferiores están más
relacionados con las sensaciones fí-
sicas. En sus palabras, “es mejor ser
un hombre insatisfecho que un cer-
do satisfecho, es mejor ser Sócrates
insatisfecho que un loco satisfecho”
     
que conozca ambos tipos de placer y
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Revista de Ciencias Humanas,Teoría Social y Pensamiento Crítico
26 Enero – Abril (2026). PP: 28-39
ARTICULO
sea capaz de apreciarlos plenamente,
da preferencia a los inferiores.
Para Mill, la realización verdadera
y la felicidad no residen simplemen-
te en la satisfacción de deseos bá-
sicos, sino en la búsqueda continua
del conocimiento, la sabiduría y la
comprensión. Es esta búsqueda la
que define una vida verdaderamente
valiosa, incluso si a menudo conlleva
insatisfacción. Por lo tanto, Mill sos-
tiene que es preferible ser un hombre
que aspira a algo más grande, aunque
insatisfecho, que vivir una vida de
complacencia ignorante. Este énfasis
en la calidad de los placeres sugiere
que las elecciones que contribuyen a
una vida más plena y enriquecida son
éticamente superiores.
La moralidad utilitarista se centra
en promover la felicidad tanto indivi-
dual como colectiva, destacando que
el valor real de una acción radica en
su capacidad para aumentar la felici-
dad total, no en el acto de sacrificio
en sí mismo. Las decisiones pueden
entonces ser vistas no solo como una
cuestión de preferencia personal, sino
como elecciones con implicaciones
éticas. Según Mill, es crucial consi-
derar el impacto que las elecciones
tienen en el bienestar general. Ade-
más, destaca la importancia de tener
en cuenta los intereses de todos los
afectados por nuestras acciones (Mill,

responsabilidad moral de considerar
el bienestar de los demás al tomar
decisiones. Desde la perspectiva uti-
litarista, la bondad o maldad de una
acción se determina exclusivamente
por sus consecuencias en términos
de felicidad o utilidad general. El uti-
litarismo solo considera las acciones
en términos de su utilidad; sin embar-
go, Mill argumenta que no es incom-
patible con la valoración de otras cua-
lidades morales o virtudes.
Mill argumenta que la felicidad es
el único fin deseable, considerando
todas las demás cosas como desea-
bles únicamente como medios para
alcanzar dicho fin. Asimismo, recono-
ce que esto no prueba que la felici-
dad sea el único criterio para la ac-
ción moral; sin embargo, sostiene que
la virtud, aunque inicialmente pueda
ser considerada un medio para alcan-
zar la felicidad, puede convertirse en

sostiene que el principio de utilidad se
justifica porque la naturaleza humana
no desea nada que no sea parte de la
felicidad o un medio para alcanzarla.
Si esto es cierto, la felicidad es el úni-
co fin de los actos humanos y el crite-
rio para juzgar la conducta moral (Mill,

desea nada, excepto lo que constitu-
ye un placer o la ausencia de dolor, es
una cuestión de hecho y experiencia
que depende de la evidencia.
Existe una distinción entre volun-
tad y deseo, y Mill explica que la vo-
luntad puede originarse en el deseo
y, con el tiempo, separarse de este
y arraigarse por sí sola. En personas
de virtud confirmada, la voluntad
puede llevar a acciones virtuosas sin
considerar el placer o el dolor. Este
hábito es esencial para mantener la
constancia de la conducta moral. Así
como tenemos instintos intelectuales
que dirigen los juicios en una direc-
ción determinada, también tenemos
instintos animales que nos incitan a
actuar de una manera particular. No
hay razón para creer que los primeros
sean más infalibles que los segundos.
Los primeros pueden llevarnos a jui-
cios erróneos y los segundos a malas



El análisis entre Brillat-Savarin y
las tesis de Epicuro y Mill ofrece una
fascinante intersección entre la fi-
losofía gastronómica, el placer y la
ética. Aunque estos tres pensado-
res abordan estas cuestiones desde
perspectivas distintas, sus reflexio-
nes encuentran puntos de encuen-
tro que subrayan la importancia del
placer moderado y su relación con la
Gemma Cithlalli López López y Pablo Ignacio Sahagun Kunhardt
Placer y moralidad: Un diálogo con Brillat-Savarin, Epicuro...
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ARTICULO
moralidad y el bienestar humano.
Brillat-Savarin, en su obra “Fisiolo-
gía del gusto”, profundiza en la com-
pleja relación entre la relación entre el
placer sensorial y la ética personal en
la experiencia gastronómica desta-
cando la conexión entre los impulsos
biológicos y las normas éticas que
guían la conducta humana. Desde su
perspectiva, la alimentación se con-
vierte en un acto de cumplimiento del
deber, donde el apetito, como instinto
natural, impulsa a satisfacer la nece-
sidad de alimentarse, y el placer de-
rivado de los sabores agradables se
presenta como una recompensa por
seguir este mandato (Brillat-Savarin,

Brillat-Savarin explora cómo el placer
en la comida evoluciona desde una
simple satisfacción de necesidades
biológicas hasta una experiencia cul-
turalmente significativa que enrique-
ce la vida en todos los niveles (Bri-

Al contrastar las ideas de Bri-
llat-Savarin con las tesis de Epicuro,
resaltan similitudes y diferencias fun-
damentales en su enfoque hacia el
placer y la ética en la alimentación.
Mientras que Brillat-Savarin establece
una conexión entre el placer gastro-
nómico y la resignación implícita a las
disposiciones divinas, Epicuro postula
el placer como el principio rector de la
vida humana, pero enfatiza la impor-
tancia de la moderación y el equilibrio
      -
curo, el placer verdadero reside en la
satisfacción de necesidades básicas
y en la tranquilidad del cuerpo y del
alma, más que en la acumulación de
lujos y excesos, y destaca la búsque-
da consciente y medida del placer en
todas las áreas de la vida (Epicuro, s.
-
cen la importancia del placer en la ali-
mentación, difieren en sus enfoques
hacia la indulgencia y la moderación.
La perspectiva de Brillat-Savarin
puede ser vista como una celebración
de los sentidos y una afirmación de
la vida material. Este filósofo sugiere
que el placer culinario es un derecho
inherente del ser humano y que dis-
frutar de la comida es parte de la na-
turaleza y una forma de conectarnos
con lo divino. Este enfoque valora la
indulgencia gastronómica, siempre
que se haga de manera equilibrada
y moderada, evitando los excesos.
En su perspectiva, la gastronomía no
solo es un arte, sino una ciencia que
eleva el alma a través de los sentidos,
sugiriendo que la búsqueda del placer
en la comida es casi un deber moral
y una forma de honrar la vida misma

Por otro lado, Epicuro adopta una
postura más cautelosa y disciplinada
hacia el placer, en la que promueve
una vida de simplicidad y equilibrio.
En su filosofía, la indulgencia desme-
dida es vista con desdén, ya que pue-
de llevar a la insatisfacción y al dolor a
largo plazo. Para Epicuro, el verdade-
ro placer se encuentra en la ataraxia,
o la ausencia de perturbación mental,
y en la aponía, o la ausencia de dolor
físico. Este equilibrio se logra al satis-
facer solo las necesidades naturales
y necesarias, evitando los deseos
innecesarios que pueden perturbar
la tranquilidad del alma. La modera-
ción es, por tanto, fundamental en la
búsqueda del placer epicúreo, ya que
solo a través de ella se puede alcan-
zar una felicidad duradera y genuina

En contraste, la propuesta de Mill
sobre el placer y la ética de las elec-
ciones ofrece un marco más amplio
para comprender la relación entre la
alimentación y la moralidad. En su
obra fundamental Utilitarismo, sostie-
ne que las acciones éticamente co-
rrectas son aquellas que producen el
mayor placer para el mayor número de
personas. En el ámbito de la alimenta-
ción, esta perspectiva implica que las
elecciones alimentarias deben eva-
luarse no solo en términos de placer
individual, sino también en función de
su impacto en el bienestar general.
Así, desde un enfoque utilitarista, la
ética alimentaria exige considerar en
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Revista de Ciencias Humanas,Teoría Social y Pensamiento Crítico
26 Enero – Abril (2026). PP: 28-39
ARTICULO
qué medida nuestras decisiones con-
tribuyen al bienestar colectivo, y no
únicamente al disfrute personal.
Mill también defiende la libertad
individual en la búsqueda del placer,
siempre que no se vulnere el prin-
cipio de no causar daño a otros. En
el ámbito de la alimentación, este
planteamiento puede traducirse en
la responsabilidad de optar por prác-
ticas alimentarias que no perjudiquen
a terceros, por ejemplo, evitando el
consumo de productos obtenidos
mediante prácticas laborales injustas
o ambientalmente destructivas. Esta
perspectiva se alinea con la concep-
ción de Brillat-Savarin, para quien la
experiencia gastronómica exige un
equilibrio entre el disfrute de la co-
mida y el respeto por los principios
éticos que orientan la conducta hu-
mana. La buena gastronomía, según
sostiene, no se limita a la satisfacción
del paladar, sino que implica también
honrar la calidad y la procedencia de
los alimentos, reflejando con ello un
respeto implícito por la naturaleza

Al articular la perspectiva utilitaris-
ta de Mill con la tesis de Brillat-Sava-
rin, es posible formular una ética ali-
mentaria que no solo atienda al placer
individual, sino que también incorpore
el impacto de las elecciones alimen-
tarias en el bienestar colectivo. Esta
articulación subraya la necesidad de
mantener un equilibrio entre la indul-
gencia personal y la responsabilidad
social, promoviendo prácticas ali-
mentarias que resulten beneficiosas
tanto para el individuo como para
la sociedad en su conjunto. En este
sentido, la concepción de Mill sobre
el placer y la ética ofrece un marco
teórico amplio y operativamente fe-
cundo para examinar la relación entre
alimentación y moralidad. Este plan-
teamiento abre, además, un espacio
para una reflexión más profunda acer-
ca de cómo el placer, el sufrimiento y
la moderación se entrelazan en las
prácticas alimentarias, a la luz de las
propuestas de estos pensadores.


Brillat-Savarin advierte contra los
excesos en la alimentación, soste-
niendo que la verdadera esencia de la
gastronomía reside en el placer deli-
cado y equilibrado de los alimentos.
Los excesos no solo degradan el pla-
cer gastronómico, sino que también
pueden tener consecuencias nega-
tivas para la salud, como problemas
digestivos, obesidad y otras enfer-
medades, afectando así la calidad de
vida y el disfrute que la gastronomía
debería proporcionar (Brillat-Savarin,
   
la importancia de mantener la inte-
gridad del placer gastronómico, que
debe ser cultivado y disfrutado con
moderación y buen juicio.
Epicuro, complementa esta visión
al subrayar que la moderación es cru-
cial para alcanzar el verdadero placer,
evitando los deseos excesivos que
pueden llevar al sufrimiento (Epicuro,

alimentación, la moderación epicúrea
significa disfrutar de los alimentos en
una medida que nutra el cuerpo y sa-
tisfaga el alma, sin caer en excesos
que puedan provocar dolor físico o
emocional. En el principio utilitarista
de Mill, se requiere de una considera-
ción cuidadosa de las consecuencias
a largo plazo de nuestras elecciones
alimentarias, tanto a nivel individual
como colectivo.
Esta sinergia entre las filosofías de
Brillat-Savarin, Epicuro y Mill subraya
la importancia de una alimentación
ética y equilibrada. La gastronomía,
vista a través de este prisma, no es
solo un medio para el placer personal,
sino también una responsabilidad éti-
ca hacia la sociedad y el medio am-
biente. La moderación en el consumo
no solo mejora la salud individual, sino
que también tiene un impacto positivo
en el bienestar colectivo, alineándose
con los principios utilitaristas de Mill.
Además, la advertencia de Bri-
llat-Savarin contra los excesos nos
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Placer y moralidad: Un diálogo con Brillat-Savarin, Epicuro...
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ARTICULO
recuerda que el placer alimentario
no debe ser perseguido a expensas
de la salud y el bienestar. El enfoque
de Epicuro en la moderación refuer-
za esta idea, sugiriendo que una vida
sencilla y equilibrada puede propor-
cionar el máximo placer sin las con-
secuencias negativas del exceso. La
consideración de Mill sobre el bien-
estar colectivo amplía esta ética ali-
mentaria, al invitar a la reflexión sobre
cómo nuestras elecciones afectan a
los demás y al entorno.
Las perspectivas de Brillat-Sava-
rin, Epicuro y Mill ofrecen un valioso
marco para una alimentación ética y
placentera. La advertencia contra los
excesos, la importancia de la modera-
ción y el equilibrio, y la consideración
del bienestar colectivo forman una
base sólida para una filosofía alimen-
taria que maximiza el placer mientras
minimiza el daño. Esta integración de
ideas fomenta una relación más cons-
ciente y ética con la alimentación,
promoviendo tanto el bienestar indi-
vidual como el colectivo.
La exploración del sufrimiento hu-
mano en relación con la alimentación
ofrece una reflexión profunda sobre
cómo nuestras elecciones alimen-
ticias pueden afectar nuestra cali-
dad de vida y bienestar general. Bri-
llat-Savarin sugiere que el placer en
la alimentación está intrínsecamente
ligado al sufrimiento asociado con la
privación del placer, lo que subraya
la importancia de encontrar un equi-
librio entre el disfrute de la comida y
el respeto por los límites éticos. Esta
idea resuena con las tesis de Epicuro
y Mill, quienes también examinan la
interrelación entre placer, dolor y éti-
ca en sus filosofías.
Epicuro, en su búsqueda del pla-
cer, no ignora el sufrimiento. Como ya
se explicó, su hedonismo se basa en
la noción de que la ausencia de dolor
(ataraxia) es esencial para el verda-
dero placer. Epicuro sostiene que el
placer más elevado se obtiene a tra-
vés de la satisfacción de necesidades
básicas y la evitación de deseos in-
necesarios que pueden llevar al su-
frimiento. Este enfoque enfatiza la
importancia de equilibrar los placeres
inmediatos con las consecuencias a
largo plazo. Una vida de excesos gas-
tronómicos puede llevar a la enfer-
medad y al dolor, contrarrestando así
el placer buscado. Por tanto, la mo-
deración no es solo una virtud moral,
sino una estrategia pragmática para
maximizar el bienestar y minimizar el
sufrimiento.
Con su principio de la mayor fe-
licidad, Mill también aborda la rela-
ción entre placer, dolor y ética. Bajo
su argumento de que las elecciones
deben maximizar el placer y minimizar
el sufrimiento para el mayor número
de personas posible implica conside-
rar cómo nuestras elecciones alimen-
tarias afectan no solo nuestro propio
bienestar, sino también el de otros. Al
relacionar las ideas de Brillat-Savarin,
Epicuro y Mill, emerge un marco ético
que integra el placer individual con la
responsabilidad social y el bienestar
colectivo. El placer en la alimentación
debe equilibrarse con una concien-
cia de los límites éticos; por lo que,
la moderación y la responsabilidad
emergen como principios clave para
guiar las elecciones alimentarias, fo-
mentando una relación con la comida
que maximiza el placer y minimiza el
sufrimiento tanto a nivel individual
como global.
La valoración de la tranquilidad y
de la satisfacción duradera como for-
mas superiores de placer constituye
un punto de convergencia entre las
filosofías de Brillat-Savarin, Epicuro
y Mill. Epicuro sostiene que el verda-
dero placer reside en la satisfacción
de las necesidades básicas y en la
tranquilidad del cuerpo y del alma,
más que en la persecución de lujos o
de placeres intensos y efímeros. Esta
perspectiva epicúrea subraya la im-
portancia de la moderación y el equi-
librio como condiciones para alcanzar
una vida plena y serena. En el ámbito
de la alimentación, la búsqueda cons-
ciente de placeres simples y naturales
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Revista de Ciencias Humanas,Teoría Social y Pensamiento Crítico
26 Enero – Abril (2026). PP: 28-39
ARTICULO
resulta clave para evitar el sufrimiento
y sostener un estado de bienestar re-
lativamente estable.
Mill, por su parte, reconoce que no
todas las formas de placer poseen el
mismo valor. En el marco de su utili-
tarismo, distingue entre placeres “su-
periores” e “inferiores”, y sostiene que
los placeres intelectuales y morales
son más satisfactorios y valiosos que
los puramente sensoriales. Traslada-
do al terreno de la alimentación, esto
implica que una vida verdaderamente
satisfactoria debe priorizar la calidad
y la durabilidad del placer por enci-
ma de su intensidad inmediata, pro-
moviendo prácticas alimentarias que
contribuyan al bienestar a largo plazo

Brillat-Savarin refuerza estas con-
sideraciones mediante su advertencia
sobre los riesgos de traspasar los lí-
mites morales en la búsqueda del pla-
cer gastronómico. Para él, como se ha
señalado previamente, la gastronomía
debe constituir una fuente de disfru-
te refinado y equilibrado, en la que el
exceso y la indulgencia desmedida no
solo empobrecen la experiencia del
placer, sino que también pueden aca-
rrear consecuencias negativas para
la salud y el bienestar. De este modo,
subraya la necesidad de encontrar un
equilibrio entre el goce de la comida
y el respeto por los principios éticos
que orientan la conducta humana,
destacando la importancia de cultivar
un placer duradero y sostenible que
contribuya a una vida plena y satisfac-
toria en armonía con dichos valores.
CONCLUSIÓN
El análisis de las concepciones de
Brillat-Savarin, Epicuro y John Stuart
Mill permite reconocer que el acto ali-
mentario lejos de ser un acto mera-
mente biológico, es una práctica cul-
tural donde el placer y la moralidad se
entrelazan de manera indisoluble. Al
situar el placer como una dimensión
constitutiva de la vida humana, es-
tas tradiciones filosóficas coinciden
en que la experiencia gastronómica
no solo se vincula a la satisfacción
de necesidades, sino que expresa la
búsqueda de sentido, armonía y reali-
zación moral. El placer, lejos de cons-
tituir un elemento opuesto a la virtud,
emerge como una categoría ética le-
gítima que, debidamente orientada,
contribuye al cultivo de la prudencia,
la justicia y la responsabilidad.
El diálogo entre las perspectivas
analizadas revela una convergencia
en torno a la idea de que el placer ali-
mentario requiere ser comprendido en
clave de moderación y discernimien-
to. La propuesta epicúrea de la ata-
raxia, la jerarquía de placeres de Mill
y la ética del gusto de Brillat-Savarin
ofrecen una visión integrada donde el
placer no se reduce a mera gratifica-
ción sensorial, sino que se configura
como parte de un horizonte orien-
tado a fines morales que vincula el
cuidado del cuerpo, la serenidad del
alma y la construcción de comunidad.
Desde esta síntesis, la alimentación
se reconoce como práctica cultural y
moralmente significativa, en la que el
acto de comer deviene expresión de
un orden de valores que entrelaza lo
sensorial, lo racional y lo ético.
Este artículo contribuye a una re-
flexión interdisciplinaria sobre la ali-
mentación, invitando a comprenderla
como un fenómeno que articula placer
y moralidad, que puede orientar deci-
siones personales y colectivas hacia
formas de bienestar más equilibra-
das y conscientes, sin comprometer
aspectos individuales y sociales que
puedan conducir al sufrimiento. Invita
a superar dicotomías históricas entre
deseo y moralidad, planteando que la
reflexión filosófica sobre la alimenta-
ción no es un ejercicio periférico, sino
un medio para profundizar en el modo
en que el ser humano construye sen-
tido, orden moral y pertenencia cul-
tural a través de su relación con los
alimentos.
REFERENCIAS
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Gemma Cithlalli López López y Pablo Ignacio Sahagun Kunhardt
Placer y moralidad: Un diálogo con Brillat-Savarin, Epicuro...
ENCUENTS
39
ARTICULO
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ta de lingüística filología y traducción,
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tica»). Alianza Editorial.
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toche Books.
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Lassman Klee, Trad.). Sexto Piso Edi-
ciones.
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Millán, Trad.; Bilingüe). Encuentro.
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a.C.)
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Cambridge University Press.
    Pers-
pectivas Éticas Del Concepto Placer.
Un Contraste Entre Aristipo de Cire-
ne y Epicuro de Samos 
para optar al Título de Licenciado en
Filosofía, Universidad Tecnológica de
Pereira. Facultad de Bellas Artes. Li-
cenciatura en Filosofía]. https://phi-
larchive.org/rec/VALPTD