
ENCUENTS
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Revista de Ciencias Humanas,Teoría Social y Pensamiento Crítico
N° 26 Enero – Abril (2026). PP: 347-361
INVESTIGACIÓN
mente en su autoridad. Eso produce
un arreglo que, al construir varios
poderes fuertes que se inmiscuyen
parcialmente unos en otros, aumenta
la autonomía de cada uno de ellos en
comparación con lo que habría re-
sultado de una simple separación de
esos poderes” (O’Donnell, 1997, p.16)
El siglo XXI ha sido denominado la
era de la información, caracterizada
por cambios radicales en todos los
aspectos de la vida, impulsados por
los avances tecnológicos y la expan-
sión de Internet como plataforma de
En este contexto, los ciudadanos digi-
tales tienen una oportunidad extraor-
dinaria para enfrentar los desafíos co-
munitarios a partir de la herramienta
tecnológica. La alfabetización digital
se convierte, así, en un reto global
tanto por el hecho de su universalidad
creciente, como su efecto en las ins-
tituciones políticas (Saputra & Al Sid-
derechos y responsabilidades utili-
zando instrumentos en línea, lo que
implica ventajas en el acceso de la
comunidad a los servicios de la po-
lis, pero también retos comunitarios e
informáticos de nuevo tipo, como los
problemas de la protección de datos
y la comunicación de personas, inte-
ligencias artificiales participando en
el dominio público (sin el control de
reflexiones humanas, por ejemplo) y
contenidos en entornos digitales no
certificados o certificables (Pangrazio
hay que incluir los problemas de la lla-
mada posverdad, esto es, los grandes
constructos de realidad fabricados
por la incomprensión resemantizada
(deliberadamente o no) de los hechos
Por ello, promover el desarrollo de
habilidades críticas y creativas en los
entornos educativos se vuelve fun-
damental para evaluar información,
resolver problemas y colaborar efi-
cazmente en la resolución de los pro-
blemas comunitarios, ellos mismos,
hiperconectados con nuevos tipos de
problemas. La CD, además, ya no pa-
rece ser solo una alternativa más, sino
En la actualidad, el avance de la
tecnología y el acceso universal a
Internet han transformado profunda-
mente nuestra forma de interactuar
y participar en la sociedad. Ante esta
realidad, se hace imprescindible que
los individuos desarrollen habilida-
des y conocimientos que les permitan
consolidar sus dimensiones de ciu-
dadanía a través de los instrumentos
digitales creados para tal fin, con el
objetivo de mejorar la transparencia
de los procesos, participar de manera
responsable, segura y ética en el mar-
co político administrativo de la demo-
cracia. Este conjunto de capacidades
se conoce como Ciudadanía Digital
herramientas tecnológicas, sino tam-
bién la adquisición de competencias
que aseguren un manejo adecuado y
beneficioso de estas tecnologías en
la vida cotidiana.
La noción de CD es la derivación
de un amplio debate republicanista
que entiende que los derechos libe-
rales individuales son el sitio donde
reposan las leyes democráticas o
poliárquicas. La fuente de la demo-
cracia, entonces, no solo son las ins-
tituciones de rendición de cuentas
verticales emanadas por la formali-
dad institucional sino también, y so-
bre todo, las instituciones estableci-
das en la práctica por el poder de los
ciudadanos. Esto es lo que O’Donnell
denominaba “rendición de cuentas
horizontales”:
“Para ser autónomas, las instituciones
tienen que tener límites, esos límites
deben ser reconocidos y respetados
por los otros actores pertinentes, y
todavía se necesita disponer de otros
actores que defiendan esos límites y
que los restituyan si alguien los trans-
grede. Como lo mostró Manin, a nivel
de las tres instituciones más impor-
tantes de la poliarquía, la sabiduría
federalista no ofrece esa división de
los poderes más bien mecánica que
proponen sus adversarios, sino insti-
tuciones que se superponen parcial-
INTRODUCCIÓN