
Carlos Rivera, Barbara Cruz, Stefania Correa y Renato Paredes
La crisis energética en Ecuador. Efecto macroeconómico de...
ENCUENTS
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INVESTIGACIÓN
mas de distribución y transmisión. Por
este cambio, la analistas, a la fecha
de este artículo, casi no incluyen el
problema de la generación o lo sola-
pan en la generalidad de “problemas
de infraestructura”
Estos son algunos ejemplos:
“Ecuador depende en gran medida
de la hidroelectricidad, que constitu-
matriz energética, lo que lo hace
vulnerable a los efectos del cambio
climático, como las sequías prolonga-
-
tructura y la falta de diversificación
de fuentes de energía han deriva-
do en problemas de suministro
y altos costos de importación
de combustibles fósiles para suplir
de transmisión y distribución presen-
tan deficiencias debido a la falta de
mantenimiento y renovación, lo que
provoca frecuentes cortes de elec-
O éste, desarrollado por el Progra-
ma Crisis de la Energía en Ecuador, de
la Academia Ecuatoriana de Ciencias
de la Ingeniería:
“La apuesta de Ecuador por la hi-
droelectricidad como fuente principal
de energía renovable ha generado
controversias. Si bien este recurso
es más limpio en comparación con el
petróleo, la construcción de grandes
represas ha causado impactos eco-
lógicos significativos, alterando los
ecosistemas fluviales y desplazando
a comunidades locales (Espinosa,
-
zado a afectar los ciclos hidrológicos,
incrementando la incertidumbre para
pronosticar las lluvias y reduciendo la
eficacia de la producción de las plan-
tas hidroeléctricas en algunas regio-
“La hidroelectricidad es la segun-
da fuente de energía después de
los combustibles fósiles, y proviene
principalmente de un grupo pequeño
de represas ubicadas en la vertiente
oriental de la cordillera, con el cla-
ro predominio del complejo Paute y
Coca-Codo Sinclair. Esta estructura
se ha mostrado vulnerable ante los
efectos del cambio climático y la de-
forestación en la Amazonía. La sequía
que afecta actualmente a esta región,
considerada la más severa en los úl-
timos 60 años, es una consecuencia
directa tanto del cambio climático,
que reducirá los niveles futuros de
precipitación en la cuenca amazónica,
como de la deforestación, que redu-
ce también la pluviosidad. El Ecuador
ha perdido ya aproximadamente una
sexta parte del bosque primario, y ca-
rece de una política efectiva de con-
trol. Es particularmente preocupante
la deforestación en las cuencas de los
-
En el tenor de esta nueva centrali-
dad diganóstica, la respuesta del Eje-
cutivo es consecuente: Construir más
hidroeléctricas, dar mantenimiento a
las antiguas y regresar a la alternati-
va térmica. El mandatario Daniel No-
boa afirmó que, gracias a la recupe-
ración de los embalses y a la adición
de nuevas plantas hidroeléctricas y
térmicas, Ecuador “no sufrirá más
anticipando una producción continua
que incluso facilitaría la exportación
de electricidad a naciones vecinas
presentado un proyecto de inversión
-
cional”, el problema técnico de la propia gener-
ación de las represas:
“A esta seria amenaza, que previsi-
blemente continuará reduciendo en
el futuro la capacidad de generación
de las represas amazónicas durante
la estación seca, se suman las serias
deficiencias de construcción de la
represa Coca-Codo Sinclair, la mayor
del país, y los peligros derivados del
colapso de la cascada San Rafael y de
la erosión regresiva del río Coca, que
pueden destruir la presa de captación
en un plazo aproximado de dos años
si no se toman medidas adecuada
de contención.” (Larrea Maldonado,
2024)